Cómo anticipar el futuro en la era de tecnologías exponenciales
Lecciones de innovación y estrategia para líderes visionarios
Si has visto algún partido de fútbol americano, habrás notado que en muchos casos las jugadas que terminan en anotación comienzan con el lanzamiento del balón hacia un lugar aparentemente vacío por parte del mariscal de campo, o quarterback. Mientras tanto, un corredor de su equipo se desmarca y corre hacia esa zona para atrapar el balón y anotar. Esta acción de anticipar los movimientos de todos en el campo es lo que en el mundo de los negocios se conoce como estrategia.
De modo similar, los negocios digitales deben anticiparse a sus competidores, sean estos empresas ya establecidas o startups, para crear valor mediante el uso de nuevas tecnologías en mercados que son incipientes o que ni siquiera existen todavía. De ahí la importancia de comprender la velocidad de cambio de las tecnologías para saber dónde “lanzar el balón” antes que otros identifiquen esos espacios.
Cambio exponencial de las tecnologías
A diferencia de muchos aspectos de la vida que crecen o evolucionan de forma paulatina, las tecnologías digitales cambian vertiginosamente, dibujando en su trayectoria un patrón exponencial. Es decir, primero avanzan de forma muy lenta e imperceptible y luego, a partir de un punto, crecen de forma explosiva.
Gordon Moore, cofundador de Intel, fue uno de los primeros en identificar este patrón de cambio en las tecnologías con base en el aumento que experimentaban los transistores de los circuitos integrados. En 1965 predijo que la potencia de los microchips se duplicaría aproximadamente cada dos años, algo que se cumplió con bastante precisión durante las décadas siguientes. Hoy esta idea es conocida como la «Ley de Moore».

A finales del siglo pasado, Ray Kurzweil desarrolló la «Ley de Retornos Acelerados» luego de analizar con rigurosidad las tecnologías más importantes a lo largo de la historia. Según esta ley, el progreso tecnológico se acelera a medida que se acumula, generando una curva de desarrollo cada vez más pronunciada –exponencial– que termina impulsando transformaciones radicales en plazos mucho más cortos de lo que solemos imaginar.
¿Por qué las tecnologías progresan de forma exponencial?
Según Martin Weitzman, la innovación es un proceso en el que se combinan ideas o tecnologías preexistentes y, si se invierten suficientes recursos en investigación y desarrollo, el resultado es una nueva idea o tecnología más potente. Luego, al combinar estas innovaciones con otras, se generan avances todavía más poderosos. A esto se le conoce como innovaciones combinatorias.
Weitzman ilustra este proceso con la invención de la bombilla de Thomas A. Edison. La idea de una “vela eléctrica” surge de dos tecnologías previas: la vela y la electricidad. Una vez inventada la bombilla, surgieron nuevas aplicaciones como las lámparas de escritorio y los faros. Posteriormente, estas innovaciones se integraron en otras como los vehículos, las motocicletas o los proyectores de cine, formando una cadena de efectos positivos que el propio Edison nunca imaginó.
Por qué es difícil comprender el comportamiento exponencial
Nuestra mente está configurada para pensar de forma lineal e identificar patrones simples y predecibles. A lo largo de cientos de miles de años, los seres humanos hemos evolucionado en entornos donde los cambios han sido lentos, como las estaciones, el crecimiento de una planta o el envejecimiento. Este aprendizaje se conserva en nuestra biología.
Además, calcular de forma exponencial no es fácil: las progresiones geométricas son contraintuitivas. El cerebro humano tiene más facilidad para manejar cantidades pequeñas, pero muy poca intuición para procesos no lineales. Un ejemplo clásico es imaginar una pila de papel que se dobla 50 veces. Intuitivamente pensamos que el tamaño final será “grande”, pero en realidad su altura superaría la distancia de la Tierra al Sol (unos 100 millones de km).
La ventaja del líder visionario
Aunque no se pueda saber con exactitud en qué momento una nueva tecnología alcanzará el punto de inflexión (tipping point), los innovadores saben que ese momento ocurrirá.
Comprender este patrón –lento al principio y acelerado después– cambia los niveles de paciencia y tolerancia del innovador. En lugar de angustiarse o abandonar un proyecto prematuramente debido a limitaciones tecnológicas iniciales, el innovador con visión busca impulsar la aceleración de los cambios que harán posible su éxito.
Elon Musk es un caso emblemático de esta comprensión. En los inicios de Tesla, muchas de las tecnologías necesarias para abaratar y masificar los vehículos eléctricos no existían. Pero en su Master Plan de 2006 dejó claro que, en lugar de impacientarse, desarrollaría una estrategia considerando esta realidad. La estrategia de Tesla fue entrar primero en el segmento más alto del mercado, donde los clientes pagan una prima, y luego avanzar hacia abajo con modelos sucesivos de mayor volumen y menor precio. Musk reconoció que al no contar con tecnologías suficientes y maduras al principio su capacidad de producción estaría limitada y los costos serían altos. Por eso su decisión de empezar con productos de alta gama mientras las tecnologías electricas evolucionaban.
Ventajas estratégicas de la visión exponencial
Tener conciencia del comportamiento exponencial de las tecnologías es un elemento clave para la estrategia de los negocios de base tecnológica por varias razones:
- Ventana temporal de oportunidad. Entrar en un mercado en el momento correcto facilita capturar posiciones dominantes con poca competencia y dificulta la entrada de seguidores. Quien espera “a que madure” llega cuando ya hay ganadores establecidos.
- Margen para el error. Los mercados son más tolerantes con los errores de los primeros, porque no tienen un patrón de comparación. Los seguidores, en cambio, no cuentan con esta ventaja.
- Identificación de puntos de inflexión. Monitorear patrones exponenciales permite anticipar cuándo una tecnología pasará de “interesante” a “disruptiva” y ajustar la velocidad de las inversiones.
Uno de los retos más importantes para las startups no es solo mejorar continuamente los productos digitales de hoy, sino también anticipar los cambios tecnológicos que impactarán en los productos y servicios que ganarán en el futuro.
No se puede tener certeza sobre qué tecnologías serán dominantes, pero estar atentos a las emergentes y su evolución permite realizar los cambios necesarios en el momento adecuado. Muchos negocios que parecián prometedores no lograron escalar lo suficiente por no identificar a tiempo las oportunidades disruptivas y quedaron atrapados en su éxito temprano.
¿Y tu? ¿qué tanto estás haciendo seguimiento del futuro de las tecnologías emergentes?